La Danza - Henri Matisse / Imagen #08
La danse - Henri Matisse (1909)
Jose Miguel Farietta Robles
Los colores ayudan a entender de manera muy abstracta conceptos que son la base de la arquitectura, el verde, es la tierra, el sitio elegido por estos personajes para poder iniciar una vida, que representan con el baile, por otro lado, el azul representa el horizonte, la lejanía, la incertidumbre, lo que demuestra como inicia un desarrollo de conciencia, un entendimiento de la relatividad y la comprensión espacial, con lo que está cerca a mí, y lo que está lejos al rededor, lo que nos lleva al ultimo color, los cuerpos marcados por el color rojizo, los cuales, mediante el pensamiento colectivo pueden usar el baile como un ritual lo que ayuda a la construcción de un sentido para esta pequeña comunidad, el uso de estos colores de manera tan pura, muestra la parte más esencial de la escena y de como el hombre se relaciona con su entorno.
Aunque en la pintura no existe un entorno arquitectónico concreto, si existe un límite marcado, las personas, mediante la danza, transforman este espacio, este círculo que ellos crean da un orden, organizan el vacío que hay a su alrededor. Con esta obra se puede entender como un espacio puede ser creado solo por la interacción de cuerpos, por la unión de estos y como el contacto entre ellos, en este caso sus manos juntas delimita un territorio intangible, sin embargo, si se detalla la pintura, hay unas manos que no se entrelazan, lo que puede entenderse como una invitación, una búsqueda en la que ellos tratan de que nosotros entendamos sus rituales, su conciencia.
La Danza es una manera de entender los espacios primitivos de reunión, como estos tienen un orden espacial tan real como las construcciones arquitectónicas modernas, esta noción de espacio generado por la acción se vincula con la conciencia del horizonte y la profundidad: los cuerpos en movimiento transforman el espacio a su alrededor, redefinen su percepción y lo llenan de significado. Entender como, aunque efímero, la danza y la interacción social construye un espacio, no solo la arquitectura define el entorno, la sola acción humana también es capaz de ello. El espacio generado por la acción permite también transformar el espacio alrededor, redefinen su percepción y lo llenan de significado.
El espacio puede ser representado más allá de algo tradicional y literal, puede ser una experiencia sensorial, el color, la forma, el ritmo, entre otros crean una nueva perspectiva, En esta danza, no hay gravedad que ancle a los cuerpos ni una perspectiva definida que ubique al espectador en un punto fijo. Todo fluye, como la propia percepción del espacio cuando se mueve con el cuerpo, cuando se redefine con la experiencia, cuando deja de ser una estructura rígida y se convierte en un ente vivo, en continua transformación.

Comentarios
Publicar un comentario