Instalación autosimilar / Jim Denevan - Imagen 02
Las pirámides están dispuestas en una cuadrícula ordenada, creando líneas diagonales que convergen en la distancia y dirigen la mirada hacia el centro y el fondo de la imagen, reforzando la armonía y simetría de la escena. La iluminación natural destaca un lado de cada pirámide y proyecta sombras en el lado opuesto, lo que aporta tridimensionalidad y contraste a la imagen. La paleta cromática, limitada a tonos cálidos de arena y azul grisáceo en el agua y el cielo, ayuda a centrar la atención en el patrón geométrico y evita distracciones visuales.
El horizonte se encuentra en el tercio superior de la imagen, siguiendo la regla de los tercios y equilibrando la composición entre el suelo y el cielo. La simetría de las pirámides y su disposición ordenada en un paisaje desértico contrastan con el entorno natural, lo que enfatiza la intervención humana en este espacio.
Comentarios
Publicar un comentario